Hace unos días Christian de Pasajes de Ida me propuso que de alguna manera escribiéramos sobre cuestiones LGBTT que nos interesaran a todos. Y uno de los posibles temas de reflexión que planteó fue la cuestión del género. Aunque he escrito varios posts relacionados con el tema, la verdad es que mi ignorancia al respecto es gigantesca y por ende, y antes de poder emitir alguna opinión, decidí investigar un poco. Desde luego no pretendo ser una erudita ni mucho menos, sino tan sólo ponerme un poco al tanto a través de las fuentes que están a mi alcance (léase Internet) de lo que me he estado perdiendo por ser un tema ajeno a mi formación profesional aunque, he de confesarlo, no tan ajeno a los asuntos que conciernen a mi vida cotidiana.
Trataré de no dar más vueltas. Comencé entonces a leer de diversas fuentes y me encontré con que casi toda visión novedosa acerca de las cuestiones de género mencionaba algo que yo hasta el momento desconocía: la Teoría Queer. Me sorprendió la abundancia, la calidad y el enfoque casi siempre multidisciplinario del material disponible, y, desde luego, que haya estado perdiéndomelo durante tanto tiempo!
En medio de mi búsqueda, un poco tardía y azarosa, Christian nos sorprendió gratamente publicando un artículo muy ilustrativo acerca del género que (aunque no la menciona) podría ser inscripto sin dobleces como un manifiesto vivo de la Teoría Queer. El post se llama La pura mentira y pueden leerlo haciendo click ACÁ.
Como les decía estoy leyendo un poco atolondradamente y a los tumbos cosas tales como la definición de la teoría (que hay muchas más o menos disímiles), sus antecedentes históricos, sus principales pensador@s, el dificultoso y conflictivo pasaje de la teoría a la práctica, la lucha queer, etc. etc. etc.
Básicamente al menos para mí, me parece que la Teoría Queer viene a brindarnos, entre otras cosas, una nueva manera de ver la cuestión del género, que hasta el momento estaba inmerso en el encuadre del determinismo biológico (sexo biológico=género) de la ciencia médica y el psicoanálisis o en todo caso en el constructivismo social (que plantea de alguna manera el feminismo) pero que no puede desinsertarse del binomio heteronormativo de dos géneros únicos, opuestos, y permanentes.
Entre los artículos que leí hubo uno en especial que me pareció muy útil por su manera simple y llana de poner al alcance de todos un tema tan complejo. Su título es ¿Qué es eso de la Teoría Queer? y fue originalmente publicado en Abril de 2003 en Molotov, el Periódico de contrainformación surgido en la Universidad Complutense de Madrid. Link al artículo.
Lo transcribo a continuación:
*Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Tiene una Maestría en Lengua y Literatura Española con una especialidad en Estudios de la Mujer por la Universidad Norteamericana de Florida State University.
Otras lecturas recomendadas: de lo poco que he leído hasta el momento destaco:
Teoría Queer - Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_queer
Bauzá, Juan : Sexuación y teoría queer. Identidad y exclusión sexual
http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php/2007/03/30/sexuacion-y-teoria-queer
Judith Butler - Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Judith_Butler
David Gauntlett: Texto resumiendo Gender Trouble.
http://www.theory.org.uk/ctr-butl.htm
El eje del mal es heterosexual - Figuraciones, movimientos y prácticas feministas queer
http://webs.uvigo.es/pmayobre/pdf/el_eje_del_mal.pdf
Sobre seres y pareceres: Crítica del libro Masculinidad femenina de Judith Halberstam
http://www.libreriaberkana.com/revista/numero23/Libro1.htm
Espero que este post sirva tanto a aquell@s que como yo no conocían la teoría como para l@s que sí, a plantearnos un debate o al menos una reflexión al respecto.
Trataré de no dar más vueltas. Comencé entonces a leer de diversas fuentes y me encontré con que casi toda visión novedosa acerca de las cuestiones de género mencionaba algo que yo hasta el momento desconocía: la Teoría Queer. Me sorprendió la abundancia, la calidad y el enfoque casi siempre multidisciplinario del material disponible, y, desde luego, que haya estado perdiéndomelo durante tanto tiempo!
En medio de mi búsqueda, un poco tardía y azarosa, Christian nos sorprendió gratamente publicando un artículo muy ilustrativo acerca del género que (aunque no la menciona) podría ser inscripto sin dobleces como un manifiesto vivo de la Teoría Queer. El post se llama La pura mentira y pueden leerlo haciendo click ACÁ.
Como les decía estoy leyendo un poco atolondradamente y a los tumbos cosas tales como la definición de la teoría (que hay muchas más o menos disímiles), sus antecedentes históricos, sus principales pensador@s, el dificultoso y conflictivo pasaje de la teoría a la práctica, la lucha queer, etc. etc. etc.
Básicamente al menos para mí, me parece que la Teoría Queer viene a brindarnos, entre otras cosas, una nueva manera de ver la cuestión del género, que hasta el momento estaba inmerso en el encuadre del determinismo biológico (sexo biológico=género) de la ciencia médica y el psicoanálisis o en todo caso en el constructivismo social (que plantea de alguna manera el feminismo) pero que no puede desinsertarse del binomio heteronormativo de dos géneros únicos, opuestos, y permanentes.
Entre los artículos que leí hubo uno en especial que me pareció muy útil por su manera simple y llana de poner al alcance de todos un tema tan complejo. Su título es ¿Qué es eso de la Teoría Queer? y fue originalmente publicado en Abril de 2003 en Molotov, el Periódico de contrainformación surgido en la Universidad Complutense de Madrid. Link al artículo.
Lo transcribo a continuación:
Monique Wittig, la poeta, militante y ensayista queer más influyente del último tercio del siglo XX, acaba de fallecer en Arizona a los 67 años. Sus obras L’Opoponax (1964), Les Guérrillères (1969) y El cuerpo lesbiano (1973) revolucionaron el feminismo y la escritura sobre el deseo. En El cuerpo lesbiano Wittig explicita el deseo lesbiano como nunca se había hecho hasta el momento, con un lenguaje que se desgarra violentamente y que muestra la propia descomposición de la subjetividad. En 1970 Wittig participa en la creación del primer grupo de lesbianas en Francia, Les gouines rouges (Las bolleras rojas). En su ensayo más radical, “The straight mind” (1980), Wittig subvierte la tradición del feminismo heterocentrado, y acuña la expresión que la hará famosa en el mundo entero: “las lesbianas no son mujeres”. En esta obra Wittig muestra que “la mujer” es una categoría política que surge en el marco de un discurso heterocentrado. El pensamiento de Wittig es uno de los pilares fundamentales de la teoría queer, por lo que, con motivo de la desaparición de esta pensadora, os ofrecemos un artículo sobre este movimiento.
Carmen Hernández Ojeda*
¿Qué es la teoría queer?
¿Qué significa esa palabra que tanto cuesta traducir al español1? Harían falta muchas páginas para explicar los significados y las críticas de ese término y teoría (aunque deberíamos decir teorías, porque hay varias corrientes) que lentamente se está instalando en el Estado español. Tan sólo pretendo destapar un poquito la olla a presión en la que se encuentra el concepto queer en la cultura occidental y asomarnos a ver lo que hay dentro. Después, si se abre el apetito o la curiosidad, hay muchos sitios donde continuar la búsqueda2.
En primer lugar, lo “queer” es una respuesta. Una reacción de un sector de la población gai, lesbiana, transexual y transgénero de Estados Unidos ante el camino que había tomado el movimiento homosexual más influyente. A principios de los 90, ese frente más visible se había convertido en defensor de un status quo conservador. Parecía que el movimiento de liberación sexual lo constituían solamente hombres homosexuales, blancos, de clase media alta, sanos… Super divinos. Todos iguales. El resto (bolleras, maricas, drag kings, drag queens, sados, seropositivos, transexuales, no-blancos, etc.) apenas existía en las agendas de los lobbies homosexuales. Del espíritu revolucionario de Stonewall apenas quedaba nada: en la búsqueda por la aceptación social, se llegó a apartar a aquellos que pudieran dificultar ese proceso3.
Pero hubo gente que se hartó de esa situación y empezó a reunirse, a reflexionar sobre la lucha, la identidad y la diversidad. Y de ahí surgió el pensamiento queer. Se tomaron ideas de Michel Foucault y de Monique Wittig, y pensadores como Judith Butler4, Eve K. Sedgwick, Donna Haraway y Teresa de Lauretis publicaron textos que cuestionaban diversos aspectos de la teoría feminista y de los estudios gais y lesbianos, un proceso que sigue aún en marcha5.
¿Qué significa “queer”?
En su sentido original, “queer” significa “raro” en inglés. Se usaba como un insulto contra aquellos que estaban relegados a los márgenes de la sexualidad dominante (como “bollera” o “marica”) pero ha sido reapropiado por quienes recibían ese insulto. De este modo, se han convertido -por primera vez- en los productores del discurso sobre sexualidad (las minorías sexuales siempre han sido el objeto estudiado, el “otro”). Ahora son, como dice Beatriz Preciado, “el sujeto de la enunciación”.
Uno de los valores más importantes del término es no ser algo estanco, esencial. Si no estar en permanente evolución, como las personas. Y esa es, también, una de las ideas en las que están de acuerdo los que usan la teoría queer: la identidad no es una esencia sino un continuo. ¿Y qué quiere decir esto? No es fácil de explicar. Posiblemente, si uno nunca ha tenido la presión de cuestionarse quién es en términos de su identidad de género o sexual, e incluso aunque lo haya hecho, estas ideas le pueden sonar pretenciosas e incluso potencialmente dañinas. Pero somos muchas las personas que nos cuestionamos que los conceptos de hombre y mujer son una construcción social. Que todo es mucho más complicado de lo que nos dicen, que podría ser lo siguiente: Un ser humano nace. Y en función de sus genitales (especialmente) y de sus cromosomas, se le pone en una de las dos casillas posibles. En ellas les espera un pack que le acompañará el resto de su vida y que contiene desde una categoría de ropa hasta un set de valores (que son diferentes para cada grupo). Pero esas casillas no están flotando en el aire: cada una está colocada en un extremo de una recta. Nos dicen que son opuestas y diferentes: Hombre y Mujer. A partir de ahí, sigue la película. Esos seres, desde sus casillas respectivas, están llamados a atraerse (heteronormatividad), a tener hijos y perpetuar la especie.
Pero resulta que las cosas no son tan simples, que ese planteamiento se cumple en algunas personas pero no en todas. Lo cual hace que algo considerado esencial, lo esperable, lo evidente, se demuestre como una construcción. Nos dicen que las cosas siempre han sido así, pero es mentira. Se van moviendo, sin que los de cada época se den cuenta de los cambios.
A estas alturas, gracias a los movimientos feministas, se ha más que cuestionado ese set que se supone propio de cada sexo. Tanto en el plano de los roles y valores (mujeres fuertes, hombres que lloran, padres que cuidan a sus hijos, hombres que visten y gesticulan de un modo considerado femenino y viceversa, etc.) como en el de la identidad sexual. Pero, ¿y esas dos casillas en sí? ¿No podrían ser una construcción también? ¿Se han preguntado alguna vez por qué el mundo está dividido sólo en dos sexos, hombre y mujer, que se suponen opuestos? ¿Acaso siempre ha sido así?
No. No ha sido siempre así6. Thomas Laqueur7 explica cómo hasta el siglo XVIII existía un sexo: el hombre; y una versión imperfecta: la mujer. Se consideraba que tenían los mismos órganos genitales, pero el ser imperfecto no los había sacado al exterior8. En algunas culturas consideran la existencia de tres sexos y algunos sexólogos llegan hasta considerar la existencia de cinco sexos en la nuestra (Anne Fausto-Sterling). Honestamente, me da igual si hay una, dos, o quinientas categorías… Lo importante es darse cuenta de que el modo en que se ha dividido nuestro mundo es una construcción, a pesar de que nos dicen lo contrario. Y que esa construcción es muy dolorosa. Especialmente para aquellas personas que no encajan en los moldes esperados. ¿Sabían que, según la Intersex Society of North America, uno de cada 100 bebés no nace con los genitales “esperados”?.10 Pero en vez de usar esta realidad para cuestionar ese concepto de hombre (pene de determinada longitud, testículos y cromosomas XY) y mujer (vagina, mamas y cromosomas XX) que gravita en nuestra cultura, se transforma a la persona, sin su consentimiento, nada más nacer. Es como si alguien decidiera que sólo hay dos tallas de zapatos posibles y que en función de ellas eres una cosa u otra. Imaginen que ustedes van a probarse unos zapatos y su pie no encaja en ninguno de esos dos números. En vez de fabricar más tallas, el dependiente te alargará el pie o te lo encogerá como pueda hasta que quepa en uno de los dos modelos. Podrías elegir salir de la zapatería y caminar descalzo, pero este mundo está lleno de cristales rotos. Y cuando eres un bebé ni siquiera tienes la posibilidad de elegir. Alguien con una bata blanca se encargará de que encajes. Como sea.
Pero esta necesidad de demostrar que somos un reflejo de un molde ideal nos afecta a todos. Porque no se queda sólo en la cuestión genital (sexual): hay que demostrar continuamente que somos hombres o mujeres en nuestro aspecto, roles, … (género). Es lo que Judith Butler llama la performatividad del género. Estamos construyendo nuestra identidad constantemente.11
Así pues, la teoría queer plantea que tanto el género como el sexo son una construcción, un planteamiento que está en permanente contestación. Lo importante es que la teoría queer ha tirado una bomba a diversos campos teóricos y eso está aportando un debate muy enriquecedor.
Activismo y teoría
Podríamos decir que hay dos vertientes de lo queer: el ámbito teórico, con gente como Judith Butler, Teresa de Lauretis, etc., y el activista, con grupos como ACT UP, Queer Nation,… La influencia que ha tenido esta teoría en el mundo académico norteamericano es grande. Aquí conocimos grupos como LSD o la Radikal Gai en los 90, pero es ahora cuando se está planteando lo queer desde el ámbito académico.
¿Y qué es la teoría “queer”? Si me permiten la metáfora, es como unas gafas para ver la realidad. Unas gafas bifocales, de esas que te permiten ver de lejos y de cerca. Hasta ahora, usábamos dos gafas importantes (entre muchas otras): las del género y las de la identidad sexual. Cuando hablábamos de ser hombre o mujer, nos poníamos las de pasta. Y cuando cambiábamos de tercio y hablábamos de homosexualidad y heterosexualidad, nos poníamos las de metal. Pues con la teoría queer, tenemos todo en uno: cuando analizamos un tema, nos fijamos en todos los aspectos que lo configuran, no sólo en el género y en la identidad sexual, sino en la construcción étnica, en la de clase, etc., y en cómo se relacionan entre ellas. Queer, como herramienta teórica, es sinónimo de cuestionar, de no dar por hecho nada, ni siquiera la propia teoría queer; o no creer que hay una sola verdad, o que la identidad es algo compacto e inamovible. Es una forma de percibir la realidad, por eso se usa tanto en el mundo de los estudios literarios como en el de las ciencias sociales.
A nivel militante, queer es estar abierto a la diversidad, a no esperar conductas normativas, a no definir el género de una persona en función de sus genitales, a cuestionar las jerarquías, el modo en que nos presentan el mundo, a visibilizar otras realidades… Cada uno saca su propia lectura.
Lo que he aprendido desde que empecé a leer, a debatir y a ver el mundo con estas gafas queer, es a sumar de verdad. Nunca había entendido el concepto de diversidad hasta que fui consciente de la abrumadora cantidad de identidades que nos rodean y de cómo mi propia identidad no encuentra definición posible con unos términos y clasificaciones caducos. Los sigo usando, por cuestión práctica y política, pero no son suficientes para explicar quién soy. Somos millones de personas para tan pocas casillas: hombre o mujer. Homosexual, bisexual o lesbiana. En mi interpretación queer no pretendo eliminar las categorías que hay, eso es restar, sino construir otras o defender el derecho a no tener que encasillarse en ninguna. Lo único claro que tengo es que esto es un juego y nosotros somos las piezas. Y nos vamos dejando la vida en él. ...
(1) Ver la introducción que hace la traductora María A. Oliver-Rotger al respecto en Sexualidades transgresoras: una antología de estudios queer, compilado por Rafael Mérida Jiménez.
(2) Páginas como www.queertheory.org en inglés. En castellano, ver la introducción de Sexualidades transgresoras. En la bibliografía del Seminario llevado a cabo en Sevilla sobre “Retóricas del género” www.uia.es/artpen/estetica/estetica01/frame.html hay referencias interesantes.
(3) Aún hoy, en muchos sitios se pide a la gente transgénero (persona que “se encuentra a disgusto con el sistema de bipolaridad y oposición de género socialmente establecido, rechaza los “genitales culturales” y renuncia a la asociación del género con los genitales, prefiriendo verse enmarcado/a en un continuo de masculinidad/feminidad” José Antonio Nieto en Transexualidad, transgenerismo y cultura) que no participe de las manifestaciones por el orgullo glbt, pues algunos gais, lesbianas y transexuales no quieren ser identificados con personas cuya imagen y estilo de vida es rechazado por la sociedad burguesa.
(4) Ver www.theorycards.org.uk/card02.htm para más información. Se ha traducido su ensayo más importante, Gender Trouble (1990) como Género en disputa.
(5) Una respuesta brillante es la llevada a cabo por la española Beatriz Preciado en Manifiesto contrasexual
(6) Ver Transexualidad, transgenerismo y cultura para tener una visión más clara de este asunto.
(7) La construcción del sexo
(8) Un famoso médico español del siglo XVI, Huarte de San Juan, decía lo siguiente: “Y es que el hombre, aunque nos parece de la compostura que vemos, no difiere de la mujer, según dice Galeno, más que en tener los miembros genitales fuera del cuerpo” (Examen de ingenios para las ciencias.)
(9) Según estudios del psicólogo John Money de la Universidad Johns Hopkins.
(10) www.isna.org “The Intersex Society of North America (ISNA)
(11) La construcción del género es una de las ideas clave de la teoría queer, pero resulta difícil explicarla en pocas palabras.
*Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Tiene una Maestría en Lengua y Literatura Española con una especialidad en Estudios de la Mujer por la Universidad Norteamericana de Florida State University.
Otras lecturas recomendadas: de lo poco que he leído hasta el momento destaco:
Teoría Queer - Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_queer
Bauzá, Juan : Sexuación y teoría queer. Identidad y exclusión sexual
http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php/2007/03/30/sexuacion-y-teoria-queer
Judith Butler - Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Judith_Butler
David Gauntlett: Texto resumiendo Gender Trouble.
http://www.theory.org.uk/ctr-butl.htm
El eje del mal es heterosexual - Figuraciones, movimientos y prácticas feministas queer
http://webs.uvigo.es/pmayobre/pdf/el_eje_del_mal.pdf
Sobre seres y pareceres: Crítica del libro Masculinidad femenina de Judith Halberstam
http://www.libreriaberkana.com/revista/numero23/Libro1.htm
Espero que este post sirva tanto a aquell@s que como yo no conocían la teoría como para l@s que sí, a plantearnos un debate o al menos una reflexión al respecto.







15 opinan:
Hola Marga!!
Que lujo!! Cuánto movimiento! Me encanta... Genial que te haya movido tantas cosas mi propuesta, me alegro muchísimo, de veras. La verdad es que si bien algo había leído ya de la teoría queer, el artículo que pegaste es precioso y muuuuy bien escrito, super claro. Estoy estudiando para el martes, pero prometo que luego voy a imprimir todos los artículos que señalás así los leo yo y te llamo y vemos qué sale.
También tengo que tipear lo que tengo escrito en papel y además, voy a sacar de un foro en el que escribo una encuesta que viene "al pelo" o no... según los caminos que vayamos a recorrer!!!
Veremos qué logramos amasar... (sí, ya sé... seguro una torta!! jeje)
Besos queer!!!
Chris
Muy interesante tu artículo, muy aclaratorio. No conocía esta teoría, cuando tenga tiempo investigaré más, para desasnarme. Pero, desde el vamos, me parece un concepto rico y amplio, un modo de mirar las cosas que abarca verdaderamente la realidad.
No es casual en absoluto lo que sucede con plantear sólo dos posibilidades mujer/ hombre. Y que esas posibilidades estén enfrentadas y no se puedan considerar complementarias (además de encajarle de prepo a cada uno de estas dos categorías, características con las que se "debe" encajar, claro). Pero son muchas más las posibilidades, y muchas las posibilidades de complementación. La sociedad nos limita tanto que es muy dificil fluír para descubrirse tal cual una es, encontrarse profundamente y encontrar complementos al genero (que hace a la sexualidad/ genitalidad/personalidad/
sensibilidad/ideología/forma de pensar (y no me refiero por forma de pensar a las opiniones o la cosmovisión que una tenga, va más allá la cosa, hay muchas formas de pensamiento femeninas, muchas formas de pensamiento masculinas, y muchas formas de pensamiento de terceros, cuartos, quintos sexos, se llamen como se llamen).
No me interesa en absoluto catalogar la cosa, porque siempre que se hace un catálogo, hay quienes quedan afuera, y volveríamos a cometer el mismo error.
Lo que sí es importante es saber que existe un mundo humano riquísimo, diverso, maravilloso, que no admite encasillamientos. Por suerte la vida, en todo, es mucho más sabrosa, diversa, creativa de lo que nos quieren hacer creer.
Me parece interesante esta nota, para que leamos, busquemos, tomemos opinión, nos conozcamos mejor a nosotras/os mismas/os.
En el ambiente lesbiano, yo me he sentido muchas veces "al margen" , o sea que estaba "al margen del margen", cosa que no es nada grata.
Recuerdo una vez haber ido a buscar a una amiga a un boliche de San Telmo, creo que se llamaba Monona, o algo así, fue hace muchos años. Me sentí tan incómoda que nunca más volví a ir.
De movida, como llegué con polleras largas (de esas tipo artesanales) me gritaban cosas tipo "llegó Laura Ingals! Llegó sarah Kay" y la pararon bastante porque mi amiga les hizo señas de que la cortaran, que yo iba con ella. Luego cuando fui al baño, me preguntaron las que estaban ahí si yo era lesbiana, cuando les dije que sí, me aconsejaron cómo cambiar mi look, cortarme el pelo, etc etc.
Bueno, creo que estas cosas han cambiado, pero no lo suficiente. Ni tampoco generalizo, por algo paso por tu blog tan seguido, siento que aquí puedo decir lo que sea, que nunca voy a ser juzgada, aunque no coincidamos. Pero todavía existen quienes juzgan y tratan de hacerte encajar en un molde, como si así y únicamente así pudieran aceptarte como una igual. Y todos somos iguales en tanto todos somos seres humanos. Y las diferencias, bienvenidas!! Son las que hacen las cosas atrayentes e interesantes.
Seguiré este tema, me moviliza y entusiasma, lamento no contar ahora con el tiempo suficiente. pero, bue, te agradezco que hayas publicado esto que me da ganas de enterarme, investigar, saber qué piensan otros.
Un abrazo.
Marga!! estoy de los pelos, porque este tema me apociona y lo he visto bastante en las sociologia cuando iba ala universidad, aguantame que termine el vencimiento de iva, jajja y estoy releyendo para pasar tambie por el blog de Cris,,
Un barzo para vos y Vero, ...
No se vayan que ya vengo y me cuelgo con ustedes y este post..
Ja, me tiene mal los numeros..
Hola Marga:
Confieso que le andaba sacando la vuelta a la letra chiquita y no había leído todo el post... soy una floja, y lo digo para exponer un mal hábito que tengo y que quiero cambiar...
pero bueno, ya lei todo el artículo y la verdad es muy bueno!!!...
Había escuchado del concepto queer, pero yo lo asociaba mucho con la heteroflexibilidad...
Todo lo que la autora plantea me parece muy interesante y me dejas con la inquietud de conocer más sobre eso...
De entrada me quedo con esta frase: "La identidad no es una esencia, sino un contínuo"... coincido... nada está establecido ni es inmutable... la vida es movimiento y encasillar no sirve...
De que hay muchos modelos los hay, y por encajar en ellos a veces nos perdemos...
Lo importante es volver una y otra vez a preguntarnos ¿quién soy? porque mucho de lo que fui ayer, quizás ya no me sirva hoy...
Creo que la identidad no la otorga solo la sexualidad... más allá del género o del rol sexual, todos somos seres humanos iguales y diferentes, que rico!!!...
Pienso que lo importante es estar en paz, conocernos cada vez más y aceptarnos para amarnos... solo así podemos acercarnos al otro para conocerlo, respetarlo y amarlo también...
Saludos y un abrazo fuerte...
Muy bueno tu posteo. Realmente yo tampoco tenía idea de todo esto. Es bueno enterarse.
Saludos!
hola Marga muy bueno el post!, yo hace un tiempo subi algo al respecto en el otro blogs ahora lo busco y lo bajo en este.-
Un beso
PD: lo que le paso al otro blogs, es que paso a la esfera privada,por ahora.-
Ah si Luz... yo me fui a tu blog a buscar ese post tuyo para citárselo a Marga, pero no lo encontré... y claro estaba en el Vuelo sin orillas!! jeje... Menos mal que lo trajiste, estaba muy bueno ese también...
Besos!
Chris
Bueno comentaba en el blog de Luz, que es muy interesante el tema y me ha prendido el entusiasmo para salir de mi neofito pensamiento a cerca de esta teoria !!
Bravo Marga !! excelente
a "christian": suerte en el examen, uy creo que llegué tarde
a "dondelohabredejado": gracias! por comentar, por contarnos tus experiencias, me encanta que siempre tengas algo para decir, y que ese algo no sea sólo un "saludos"
la verdad que este comment debería ser un post por su riqueza. Me hiciste pensar un par de cosas
de nuevo gracias
besos
a "yiya": tranquila nena, contá bien jajaja
no hay apuro, este me parece que va a ser en el blog un tema permanente, o casi
besos!
a "maría rosa": ah viste, las obligué a leer jajaja
no todo en la vida, o en el blog, es la anécdota graciosa del día... a veces necesito leer estas cosas y replantearme, y sentir que no todo está perdido en este mundo...
decís: "Pienso que lo importante es estar en paz, conocernos cada vez más y aceptarnos para amarnos... solo así podemos acercarnos al otro para conocerlo, respetarlo y amarlo también"
ojalá muchos pensaran, y actuaran así
besos
a "evange": gracias por tomarte el tiempo para leer un post tan largo
besos!
a "luz": gracias por republicarlo, muy bueno, ya lo cité
salu2
a "carolina": hey! gracias por leer e interesarte
besos!
Me ha gustado mucho el blog. Mucha información interesante, qué bien.
Seguid así, felicidades!
Pasaros por el mio si kiereis:
http://tribadasonline.blogspot.com
La primera vez que conocí el tema fue en una charla con Chris, me lo explicó pero era difícil de entender, es muy complejo ahora que puedo leerlo en varios lados. Muy interesante la verdad, a Chris no le entendi nada pero ahora un poquito más comprendo. por lo general no comento seguido pero este posteo me atrapó.
Un beso!!!
Muchas gracias por lo que me decís, de verdad. Muchas veces visitando blogs me entusiasmo comentando, y luego me pregunto si no es invasivo escribir tan larrrgo (el poder de síntesis no es mi fuerte).
Este tema me despertó mucha curiosidad, lamentablemente ahora ando sin tiempo (ni ánimo, porque uno de mis hijitos está enfermito) pero ya en cuanto pueda me pondré las pilas, y hasta estaba pensando en tomar el tema para un post en mi rinconcito.
Mientras tanto, paso, leo los otros comentarios, sigo abriendo mi cabeza y reflexionando. Me encanta cuando me plantean un tema que me moviliza.
Gracias, un abrazo.
a "je": gracias
paso
a "carla c.m.l.": gracias por pasar, yo tb paso por allá pero no comento, sólo a veces...
besos
es un tema apasionante, sin dudas, y que involucra a todos, homos y heteros :)
a "dondelohabredejado": gracias a vos
que se mejore pronto!!!
un abrazo
Me has dejado con mucho material! ahora si me toco buscar y leer! ( y no m quejo)... pero me encanta... esa teoria es simplemente fascinante y me has sembrado el gusano de la curiosidad... me sirve aprender, me sirve leer! asi q por aca me tienes leyendo posts viejitos tuyos pero q me han abierto montonones de puertas!
gracias!
a mariaantonia: bienvenida y ojalá tus lecturas te sean placenteras y fructíferas!
:)
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