por Leslie Davis - Atlanta Lesbian Relationship Examiner
En la facultad escribí mi tesina acerca de la homofobia en el lugar de trabajo. Tuve que exponer delante de mis compañeros de clase, la mayoría de los cuales jamás había considerado el tema. El sentimiento común era que la homosexualidad era algo que pertenecía a la esfera privada y no debía ser discutida en el lugar de trabajo. Algo equivalente al 'no pregunten, no respondas' llevado al contrato de trabajo. Como mucha gente, mis compañeros de clase eran ajenos a las múltiples maneras en que cada día se identificaban a sí mismos, directa o indirectamente, como heterosexuales ante los demás.
Si tenés una foto de tu esposa, novio, novia o tus chicos en la oficina, o charlás con compañeros de trabajo sobre un campamento, una película o la cena que tuviste anoche con tu familia o tu amada estás identificando indirectamente tu orientación sexual.
Cuando sos lesbiana y hacés lo mismo, tus compañeros de trabajo se sentirán incómodos, te arriesgás a convertirte en el foco de todos los comentarios y/o podés ser despedida. Si no hablás en absoluto de tu vida personal, no crearás lazos o amistades con tus compañeros de trabajo. Serás percibida entonces como 'distante'. Ese no es el comportamiento que tenderá a conducirte al éxito o al reconocimiento profesional.
La opción que queda es cambiar los pronombres y los nombres, lo cual es un incordio. Establecer relaciones con compañeros de trabajo basadas en la mentira difícilmente conduzca a crear amistades a largo plazo. Si efectivamente establecés amistades, tendrás que mantener a tus amigos del trabajo lo suficientemente alejados de tus amigos verdaderos (donde 'verdaderos' quiere decir la gente a la que no te sentís obligada a mentirle).
En el trabajo, nunca estuve en el armario. Tuve la fortuna de trabajar en varias compañías donde mi orientación sexual era irrelevante. Trabajé para unas pocas compañías donde me convertí en material premium para el chusmerío. Esto es común en industrias que son predominantemente masculinas. Evidentemente, ser lesbiana te hace infinitamente exótica y fascinante en algunos círculos. La gente corta de mente es remarcablemente fácil de entretener. Hubo dos instancias en que mi orientación sexual jugó un rol en mi despido, aunque sólo fue referido directamente como el motivo en una ocasión. Puede ser difícil, si no imposible, de probar.
Hay gente que está feliz de gritar su odio. Aprecio su sinceridad. No hay duda de dónde están parados, porque ellos lo propalan frecuentemente y a viva voz. Sin embargo, la mayoría de la gente es un poco más 'políticamente correcta'. Mantienen sus prejuicios ocultos, encontrando maneras de expresarlos sin provocar represalias o conflicto social. No te dirán nada en la cara, pero a tus espaldas especularán y te difamarán delante de cualquiera. Si tu jefe o el dueño de la compañía resulta ser uno de estos últimos, encontrarán la manera de eliminarte sin mencionar tu orientación sexual en forma directa. Eso es algo que pasa todos los días.
Veinte estados y el Distrito de Columbia prohíben la discriminación basada en orientación sexual en las empresas privadas: California, Colorado, Connecticut, Hawaii, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nevada, New Hampshire, New Jersey, New Mexico, New York, Oregon, Rhode Island, Vermont, Washington, y Wisconsin. Algunos de estos estados prohíben específicamente la discriminación basada en la identidad de género. También existe un decreto que prohíbe la discriminación basada en la orientación sexual en el gobierno federal. Sin embargo, no hay una ley federal que prohíba la discriminación contra los empleados gay. En treinta estados de EE. UU, es legal despedir a alguien basándose en su orientación sexual. En treinta y ocho estados, es legal despedir a alguien por ser transgénero.
traducción por marga
Leer el artículo original
En la facultad escribí mi tesina acerca de la homofobia en el lugar de trabajo. Tuve que exponer delante de mis compañeros de clase, la mayoría de los cuales jamás había considerado el tema. El sentimiento común era que la homosexualidad era algo que pertenecía a la esfera privada y no debía ser discutida en el lugar de trabajo. Algo equivalente al 'no pregunten, no respondas' llevado al contrato de trabajo. Como mucha gente, mis compañeros de clase eran ajenos a las múltiples maneras en que cada día se identificaban a sí mismos, directa o indirectamente, como heterosexuales ante los demás.
Si tenés una foto de tu esposa, novio, novia o tus chicos en la oficina, o charlás con compañeros de trabajo sobre un campamento, una película o la cena que tuviste anoche con tu familia o tu amada estás identificando indirectamente tu orientación sexual.
Cuando sos lesbiana y hacés lo mismo, tus compañeros de trabajo se sentirán incómodos, te arriesgás a convertirte en el foco de todos los comentarios y/o podés ser despedida. Si no hablás en absoluto de tu vida personal, no crearás lazos o amistades con tus compañeros de trabajo. Serás percibida entonces como 'distante'. Ese no es el comportamiento que tenderá a conducirte al éxito o al reconocimiento profesional.
La opción que queda es cambiar los pronombres y los nombres, lo cual es un incordio. Establecer relaciones con compañeros de trabajo basadas en la mentira difícilmente conduzca a crear amistades a largo plazo. Si efectivamente establecés amistades, tendrás que mantener a tus amigos del trabajo lo suficientemente alejados de tus amigos verdaderos (donde 'verdaderos' quiere decir la gente a la que no te sentís obligada a mentirle).
En el trabajo, nunca estuve en el armario. Tuve la fortuna de trabajar en varias compañías donde mi orientación sexual era irrelevante. Trabajé para unas pocas compañías donde me convertí en material premium para el chusmerío. Esto es común en industrias que son predominantemente masculinas. Evidentemente, ser lesbiana te hace infinitamente exótica y fascinante en algunos círculos. La gente corta de mente es remarcablemente fácil de entretener. Hubo dos instancias en que mi orientación sexual jugó un rol en mi despido, aunque sólo fue referido directamente como el motivo en una ocasión. Puede ser difícil, si no imposible, de probar.
Hay gente que está feliz de gritar su odio. Aprecio su sinceridad. No hay duda de dónde están parados, porque ellos lo propalan frecuentemente y a viva voz. Sin embargo, la mayoría de la gente es un poco más 'políticamente correcta'. Mantienen sus prejuicios ocultos, encontrando maneras de expresarlos sin provocar represalias o conflicto social. No te dirán nada en la cara, pero a tus espaldas especularán y te difamarán delante de cualquiera. Si tu jefe o el dueño de la compañía resulta ser uno de estos últimos, encontrarán la manera de eliminarte sin mencionar tu orientación sexual en forma directa. Eso es algo que pasa todos los días.
Veinte estados y el Distrito de Columbia prohíben la discriminación basada en orientación sexual en las empresas privadas: California, Colorado, Connecticut, Hawaii, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nevada, New Hampshire, New Jersey, New Mexico, New York, Oregon, Rhode Island, Vermont, Washington, y Wisconsin. Algunos de estos estados prohíben específicamente la discriminación basada en la identidad de género. También existe un decreto que prohíbe la discriminación basada en la orientación sexual en el gobierno federal. Sin embargo, no hay una ley federal que prohíba la discriminación contra los empleados gay. En treinta estados de EE. UU, es legal despedir a alguien basándose en su orientación sexual. En treinta y ocho estados, es legal despedir a alguien por ser transgénero.
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7 opinan:
No hace mucho escribí un post sobre este tema. Es taaaaan retrógada la mente humana todavía con respecto a esto, que tendremos que esperar mucho, mucho tiempo en por fin ser "iguales". Pero de verdad, no a lo que te refieres "hablando a la espalda".
Me ha gustado cómo has enfocado el tema. Gracias :)
Hola, acabo de descubrir tu blog y me estoy enganchando a él por momentos. Yo he tenido suerte en el trabajo, aunque la mayoría de mis compañeros han optado por esconder la cabeza como los avestruces, siguiendo aquello de que si no hablo de ello no existe... allá ellos!!
Un saludo desde Barcelona (España), volveré!!
tengo la suerte de trabajar en un area donde puedo ser abiertamente lesbiana. Lo peor que me he encontrado ha sido incomprensión (nunca odio o ataques violentos), pero ante eso mi más absoulta indiferencia. Cada vez más soy de esas de la política de hechos consumados. Como le he puesto hoy al Ave en su blog me encantó un artículo de Paco Vidarte qolgó "desgraciada" en su blog que decía que, sobre todo con los heteros, lo importante era no dialogar, no enzarzarse en discusiones absurdas: “Lo importante es no perder nunca la compostura ni enzarzarse en absurdas discusiones. y sobre todo no dialogar. No dialogar nunca. ¿De qué hay que dialogar o discutir? ¿De qué hay que dar explicaciones si lo más probable es que nunca las tenga ni le importe? Pregúntale a tu padre por qué él es heterosexual (…)”
Me gusto el articulo...es dificil decir...ya que no he pasado por esto...y a mi corta edad tuve pocas experiencias...soy bisexual...y años atras te hubiera dicho que me asusta mucho el hecho de trabajar...y tener pareja del mismo sexo...todos los lugares son chicos...sin importar que tan grande sean...vas creciendo y al menos a mi punto de vista...mas alla de que sea dificil...hay cosas mas importantes...vuelvo a repetir no he pasado por eso...hoy en dia estoy en pareja con un hombre...y he dejado de pensar en estas cosas....pero se que con los años...nuevos trabajos...y tal vez una mujer a mi lado...las cosas cambien rotundamente...(ahi podre escribir a mis anchas del tema)...
Te mando un abrazo...adoro siemre leerte...y aunque paso poco...cada post me llega al correo...para no perderte de vista!
a la mujer d: por nada, no lo escribí yo
a su: gracias, bienvenida
a farala: puede ser... lo que ocurre es que a veces a mí me gusta llevar las cosas hasta límites imposibles =P
a pastelito: gracias
estámuy bien elartículo, nunca he estado en el armario en el trabajo porque me da igual lo que piensen los compañeros de trabajo, porque son eso, no son amigos, no los eliges, no tienen ni siquiera que caerte bien.
Es cierto que a determinados grupos les resultamos exoticas y fascinantes, cosa que no soy capaz de entender porque te aseguro que no tengo nada de exótica ni de fascinante.
a güertana: hay gente así de estúpida, por todos lados y de todas las condiciones socioeconómicas, me animaría a decir que incluso en las clases medias o medio altas es peor...
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