Estoy bautizada y he tomado la comunión, por lo demás (y gracias a Dios) no se me ha dado por entrar nunca más a una Iglesia. Me dan alergia, mala suerte, asco y todas las cosas malas que se les puedan ocurrir. Debería quizás empezar por decir que mi reacción no surge sólo contra sus 'edificios', sino contra toda manifestación de su doctrina injusta, hipócrita y mentirosa, anacrónica, y toda una lista de etcéteras. Si tuviera tiempo, y quizás un poco más de paciencia para perder días y días haciendo el trámite, me borraría olímpicamente de sus registros (http://apostasiacolectiva.org).
¿Por qué cuento todo esto? Es muy simple: para que quede claro que mi postura en contra del aborto
no es una postura religiosa, ni remotamente hablando...
¿Y por qué siento la necesidad de expresar mi postura en contra del aborto cuando nadie me lo ha preguntado? La respuesta también es sencilla: porque estoy HARTA de que la etiqueta lesbiana venga adosada a toda una serie de rótulos supuestamente conexos, entre los que se encuentran algunos que me representa(ría)n como el feminismo, y otros que no, como la posición a favor del aborto.
Y aclaro, porque puede prestarse a confusión, que no estoy en contra de la despenalización del aborto, ni siquiera estoy en contra de quienes se hayan sometido o realizado un aborto ellas mismas... Cada quien sabe lo que hace, o debería saberlo, y probablemente también sea cierto que la práctica del aborto dentro del marco de la ley prevendría muchas muertes como la mayoría pregona. También es cierto que se trata de una gran negocio, esté en manos de quien esté.
Pero volviendo al tema del aborto en sí, quizás no comprendan cómo alguien que no está en contra de la despenalización, ni aborrece a las que han decidido abortar, puede estar 'en contra del aborto'. Trataré de explicarlo. A mí no me va a cambiar la vida que se despenalice el aborto, porque dicha práctica no tiene absolutamente nada que ver con mi vida, ni personal ni profesional. Dudo en qué medida podrá evitar las muertes por complicaciones de las maniobras abortivas, pero eso ya es harina de otro costal. De modo que la ley, como se dice vulgarmente, a mí 'no me va ni me viene', así que para qué ponerme en contra. Algo similar me pasa respecto a quienes han decidido abortar... quién soy yo para juzgarlas, cómo podría desde mi alteridad ponerme bajo su piel en ese terrible momento por el que han debido pasar...
Entonces ¿qué es lo que quiero decir cuando afirmo que estoy 'totalmente en contra del aborto'?
Básicamente intento expresar mi repudio a la teoría que afirma algo así como 'mi cuerpo es mío y con él hago lo que quiero'. Sería equivalente a decir, por poner un ejemplo, 'mis hijos son míos y si quiero los mando al colegio y si no se me da la gana no, si quiero los puedo hacer trabajar desde pequeños', o barbaridades por el estilo. Porque...¿son el producto de 'nuestro cuerpo', verdad?
Creo que nadie abogaría por semejantes barbaridades, sin embargo, muchxs abonan la teoría de que si el embrión está en nuestro cuerpo, una puede hacer con él lo que se nos de la gana, entre esas cosas, abortarlo. Entonces entraríamos en la vieja discusión de a partir de cuándo el embrión (o el cigoto) puede ser considerado persona. Y yo me pregunto, ¿a alguien le cabe alguna duda de que el embrión, desde el momento de su concepción, está destinado a convertirse en persona? ¿En qué otra cosa podría llegar a convertirse?
Desgraciadamente, para muchas que deciden abortarlo, en un
obstáculo a sus 'carreras'. Sí, como lo escuchan. En mi país, un altísimo porcentaje de mujeres que deciden abortar no pertenecen a la clase baja, tienen pareja, e incluso muchas son universitarias, y/o tiene un trabajo bien remunerado. Para ellas, tener un hijo representaría ver truncados sus deseos de lograr un buen futuro profesional/laboral. Y deciden no tenerlo. Como si la vida se tratara de una carrera, y valiera cualquier cosa, incluso matar (y matar a un hijo), para llegar a la meta. ¿Puede existir un ejemplo de maldad o estupidez extrema peor que éste?
Según mi personal (y siempre discutible) convencimiento, las mujeres son (somos) portadoras de una especie de arma -por lo general imagino un revólver- que se carga a partir de la pubertad. Las balas serían los ovocitos (comúnmente llamados óvulos) que se 'disparan' mes a mes. ¿Por qué comparo algo que puede dar vida (el ovocito) con algo que la quita (un arma)? Por la sencilla razón de que para portar un arma es necesario cumplir ciertos requisitos y -lamentablemente- para ir ovulando por la vida, no. Cada mes, siempre en caso de mantener relaciones sexuales sin protección en el período fértil (que puede llegar a ser más extenso de lo que uno cree, según cada ciclo y cada mujer), el arma puede dispararse... es decir, podemos quedar embarazadas. ¿Cuántas mujeres en condiciones de quedar embarazadas usan algún método anticonceptivo? La realidad nos dice que muy pocas. ¿Qué piensa un gran porcentaje de esas mujeres, que teóricamente pertenecen a una clase social 'privilegiada', acerca de qué ocurrirá si no se cuidan? Una parte de ellas piensa que como '
por arte de magia' NO se van a embarazar, cuando la lógica, y la realidad, indican lo contrario. La otra parte directamente piensa en abortarlo. 'Si quedo embarazada me lo saco y listo' dicen y siguen su día lo más campantes. Si no me creen investiguen, pregunten incluso en su entorno más cercano. Recibirán respuestas que no imaginarán escuchar...
Por eso estoy en contra del aborto. Porque los métodos anticonceptivos existen, y están al alcance de todas. Porque por pereza muchas deciden no cuidarse, 'total se lo sacan y listo'. Porque las que menos tienen, son las que menos abortos se practican. O al revés, porque las que se someten a un aborto, son las que más facilidades habrían tenido para evitar embarazarse o, en su defecto, para criarlo. Porque creo que como mujeres no podemos seguir echándole la culpa de nuestros embarazos a los hombres. Porque no podemos pensar en matar a nuestros propios hijos en pos de terminar una carrera o lograr un ascenso. Porque no podemos ser tan hipócritas.
Saquémonos la careta. Informémonos y tomemos nuestras decisiones como gente adulta. Un embarazo no es como un trabajo temporal, que se toma o se deja.
Es una vida. Nuestro cuerpo es nuestro cuerpo, y justamente por eso, porque nuestro cuerpo está biológicamente preparado para engendrar, pongámonos a la altura de la naturaleza, responsabilizándonos por nuestros actos.
Después de todo, cada quien es dueño de hacer lo que quiera. Pero informada y responsablemente.
Esta exposición es una breve aproximación a los motivos por los que me considero lesbiana, feminista y
estoy en contra del aborto.
Histórica ilustración de His, de un embrión de 18 a 21 días de vidaA los 22 días su corazón comenzará a latir. Han pasado 3 semanas desde la ovulación (y fecundación por parte del espermatozoide), dos semanas desde la implantación en el útero, y su madre quizás sospeche el embarazo ya que ha experimentado un atraso menstrual.