HAY MUJERES - Combatiendo la homofobia desde la Visibilidad: agosto 2009

nombrarse lesbiana

Nombrarse lesbiana es tomar una posición política en medio de una sociedad heteronormativa, siendo conscientes de la discriminación histórica, las connotaciones negativas atribuídas a la palabra lesbiana en sí misma y asumiendo las consecuencias actuales de transgredir la norma. Es rechazar un modelo de vida obligatorio.

Implica también comenzar a ser víctima de una doble discriminación: la de no pertenecer al colectivo de mujeres (cuando se nombra a 'las mujeres' se habla de mujeres heterosexuales) ni al colectivo gay, que por lo general hace referencia exclusivamente a los homosexuales hombres.

Escribí este párrafo inspirada en la lectura del artículo que cito a continuación. Mis palabras son una interpretación libre y no tienen necesariamente que coincidir con la intención original de las autoras.

Lesbianas en América Latina: de la inexistencia a la visibilidad
Alejandra Sardá*
Rosa María Posa Guinea**
Verónica Villalba Morales***

A modo de introducción: identidades lésbicas en América Latina

Ser lesbiana en Latinoamérica tiene muchos significados, el principal es la posición política de las que se nombran como tales. La construcción de la identidad lésbica implica la conciencia de la discriminación histórica del ser lesbiana; en la medida en que esta palabra tiene connotaciones negativas en la sociedad, la mayoría de las mujeres que aman a otras mujeres y que tienen relaciones sexo-afectivas con ellas no desean denominarse con esta palabra. Como afirma Alfarache, “el nombre es una marca identitaria que posiciona a las mujeres en el mundo y ante los otros, desde la cual las mujeres definen tanto su autopercepción como sus relaciones con las y los demás” (Alfarache: 2003, 242).

El proceso de nombrarse implica pensarse en el contexto de una sociedad cuya norma es la heterosexualidad obligatoria para mujeres y hombres (Rich: 1999), y las consecuencias que trae consigo transgredirla. Según Adrienne Rich: “La existencia lesbiana comprende tanto la ruptura de un tabú como el rechazo hacia un modo de vida obligatorio”. Es un “ataque directo o indirecto a los derechos masculinos de acceso a las mujeres” (Rich: 1999, 189).

Ser lesbiana significa también romper con el modelo de mujer de sociedades patriarcales como las latinoamericanas; es en ese sentido que Monique Wittig dice que las lesbianas no somos mujeres por no cumplir con la normativa heterosexual (Tron: 2003).

El objetivo de este artículo es mostrar rasgos de la situación social, organizativa y legal de las lesbianas en América Latina y el Caribe que permitan a las personas que lean conocer un poco más acerca de esta realidad. Para ello, partiremos de una posición política identitaria que pretende deconstruir una identidad esencialista que niegue las diversas formas que existen de ser lesbiana, sobre todo si se asocia a una única forma biológica de ser mujer; de hecho, existen personas con cuerpos diferentes a los concebidos tradicionalmente (personas transgéneros) que se identifican a sí mismas como lesbianas.

Por supuesto que no pretendemos en este artículo ni ser exhaustivas nombrando todas las diferencias, ni proporcionar una visión monolítica y uniformizadora.

Discriminaciones hacia lesbianas en lo privado y en lo público. Descripción analítica de las formas de discriminación hacia lesbianas. Algunos ejemplos

Es muy conocido el discurso lésbico según el cual las lesbianas somos doblemente discriminadas: por ser mujeres y por ser lesbianas. Pero en muchas ocasiones no está muy claro en qué consiste esta doble discriminación, ni por qué es doble. Por otro lado cuando se habla de las mujeres como “sector” discriminado se piensa en las mujeres heterosexuales, se pretende abarcar las mujeres “en general”. Las lesbianas constituyen la “excepción” o el “aparte” tanto cuando se habla de mujeres como cuando se habla de homosexuales (generalmente se habla de homosexuales hombres). De hecho las grandes persecuciones en los diferentes países de América Latina han sido a homosexuales varones. Esta circunstancia ha podido resultar “cómoda” para las mujeres lesbianas porque las ponía a salvo de las persecuciones policiales, pero el silenciamiento y la ocultación hacen difícil la comprensión de los problemas de las lesbianas asimilándolas a los hombres homosexuales o a las mujeres heterosexuales.

* Alejandra Sardá es Coordinadora del Programa para América Latina y el Caribe de IGLHRC - Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas – psicóloga y traductora literaria, vive en Buenos Aires.
** Rosa M Posa Guinea es pedagoga, asesora en género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Paraguay hasta 2003. Actualmente es responsable del Instituto de IGLHRC, consultora en género y miembra fundadora de Aireana, grupo por los derechos de las lesbianas.
*** Verónica Patricia Villalba Morales es comunicadora, responsable del Informativo Mujer del Centro de Documentación y Estudios en Asunción, Paraguay, es activista lesbiana y feminista. Integrante de la Coordinación de Mujeres del Paraguay. Miembra fundadora de Aireana, grupo por los derechos de las lesbianas.

Leer el artículo completo: http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1349

P.D.: no estoy de acuerdo con el concepto de que ser lesbiana sea un 'ataque directo o indirecto a los derechos masculinos de acceso a las mujeres'. Me parece que la figura del hombre no tiene nada que ver con la construcción de nuestra identidad como lesbianas, no nos reconocemos lesbianas 'en contra de' sino a favor de nosotras mismas y nuestra calidad de vida. Aunque reconozco que nuestra elección pueda ser percibida por el mundo heterosexista como una provocación o al menos un ataque a la hegemonía del sexo masculino.

P.D. 2: es interesante que el artículo aclare más adelante que "cuando se hace referencia a la 'población femenina' en realidad debería decirse 'las mujeres de la población' porque dentro de la población femenina caben perfectamente los hombres, ya que las mujeres no somos dueñas de la feminidad, ni los hombres de la masculinidad".
Y eso era justamente lo que le comentaba a Talita en su post 'los animales del emperador'.

Si te gustó este Post ¡COMPARTILO! xD

y todo lo demás también

La primera en saberlo fue mi hermana. "Estás loca", fue todo lo que me dijo, y seguimos hablando de otras cosas. Después se lo dije a Viviana, y a su novio Pablo. A mi amiga Estela, y a Ariel, Daniel, el otro Daniel y a Marcelo. Aunque no recuerdo bien en qué orden. La que nunca supe bien cómo lo tomó fue F., porque después de esa charla decidí no verla más, o tal vez fue ella quien lo decidiera... En el medio debo estar olvidando algunos nombres, seguro ellos también lo olvidaron. Cuando empecé a salir con S., el círculo se amplió, y entonces sus amigas se desayunaron con la novedad... Recuerdo especialmente a Mónica que siempre nos hacía la "pata". Y fue justo en esa época cuando descubrimos que no éramos las únicas.

Este fue el post que dio comienzo a Hay Mujeres hace ya dos años. No sabía entonces para qué o para quiénes abría el Blog, por qué surgía en mí esa necesidad de escribir, de hablar acerca de mi vida. Mucho menos imaginaba qué esperar de este espacio. Aún hoy sigo sin saberlo.

Quizás haya nacido como un ejercicio o un desahogo de todas esas cosas, buenas y malas, que nos vienen a menudo a la mente. Una suerte de terapia, con lo que concluyo que he escrito principalmente para mí... aunque al ser un diario público lleve intrínsecamente el deseo de que sea leído por alguien más, por alguien que sienta empatía con nuestras palabras.

No es casual que el primer post hable, aunque esquemáticamente, de mi salida del armario, y no es casual que el comentario con el que respondí a mis primeras lectoras haya hecho alusión a una salida del armario 'virtual' que venía a completar mi salida en el 'mundo real', hacía ya tantísimos años...

Entre fragmentos de mi vida revelados tan crudamente que son casi una confesión, y otros descaradamente ficcionados aparecieron ustedes, con sus propias historias y vivencias, sus complejidades y conflictos, opinando a veces igual, a veces distinto y entonces la pluralidad del título de este Blog cobró sentido: Hay Mujeres pasó de ser la mera enunciación de una intención o un deseo a ser una realidad.

En el camino quedaron cientos de posts de esos que se piensan mientras hacemos otras cosas, que nunca verán la luz, y que estoy segura habrían sido los mejores..

No es fácil llevar adelante un Blog durante tanto tiempo, muchas de ustedes lo saben más que nadie. Sin embargo este es el espacio al que vuelvo cada vez, cuando algo me alegra o me angustia demasiado. Paradójicamente lo siento mi refugio. El lugar donde planteo mis batallas, más allá del resultado... Desde donde defiendo una causa prácticamente perdida: la de la visibilidad lesbiana.

Mundo virtual, mundo real, lugar de refugio y privacidad, rincón de reflexión abierto al mundo, luchas vigentes y batallas perdidas, pasiones, desilusiones, distancias y cercanías, cambios, intercambios, aprendizajes y frustraciones. Eso es Hay Mujeres, y como diría Calamaro: 'y todo lo demás también'.

Gracias por estos dos años, y a seguir aguantando que esto sigue, si me acompañan...

Si te gustó este Post ¡COMPARTILO! xD

Homofobia y discriminación en el trabajo (fragmento)

por Leslie Davis - Atlanta Lesbian Relationship Examiner

En la facultad escribí mi tesina acerca de la homofobia en el lugar de trabajo. Tuve que exponer delante de mis compañeros de clase, la mayoría de los cuales jamás había considerado el tema. El sentimiento común era que la homosexualidad era algo que pertenecía a la esfera privada y no debía ser discutida en el lugar de trabajo. Algo equivalente al 'no pregunten, no respondas' llevado al contrato de trabajo. Como mucha gente, mis compañeros de clase eran ajenos a las múltiples maneras en que cada día se identificaban a sí mismos, directa o indirectamente, como heterosexuales ante los demás.

Si tenés una foto de tu esposa, novio, novia o tus chicos en la oficina, o charlás con compañeros de trabajo sobre un campamento, una película o la cena que tuviste anoche con tu familia o tu amada estás identificando indirectamente tu orientación sexual.
Cuando sos lesbiana y hacés lo mismo, tus compañeros de trabajo se sentirán incómodos, te arriesgás a convertirte en el foco de todos los comentarios y/o podés ser despedida. Si no hablás en absoluto de tu vida personal, no crearás lazos o amistades con tus compañeros de trabajo. Serás percibida entonces como 'distante'. Ese no es el comportamiento que tenderá a conducirte al éxito o al reconocimiento profesional.

La opción que queda es cambiar los pronombres y los nombres, lo cual es un incordio. Establecer relaciones con compañeros de trabajo basadas en la mentira difícilmente conduzca a crear amistades a largo plazo. Si efectivamente establecés amistades, tendrás que mantener a tus amigos del trabajo lo suficientemente alejados de tus amigos verdaderos (donde 'verdaderos' quiere decir la gente a la que no te sentís obligada a mentirle).

En el trabajo, nunca estuve en el armario. Tuve la fortuna de trabajar en varias compañías donde mi orientación sexual era irrelevante. Trabajé para unas pocas compañías donde me convertí en material premium para el chusmerío. Esto es común en industrias que son predominantemente masculinas. Evidentemente, ser lesbiana te hace infinitamente exótica y fascinante en algunos círculos. La gente corta de mente es remarcablemente fácil de entretener. Hubo dos instancias en que mi orientación sexual jugó un rol en mi despido, aunque sólo fue referido directamente como el motivo en una ocasión. Puede ser difícil, si no imposible, de probar.

Hay gente que está feliz de gritar su odio. Aprecio su sinceridad. No hay duda de dónde están parados, porque ellos lo propalan frecuentemente y a viva voz. Sin embargo, la mayoría de la gente es un poco más 'políticamente correcta'. Mantienen sus prejuicios ocultos, encontrando maneras de expresarlos sin provocar represalias o conflicto social. No te dirán nada en la cara, pero a tus espaldas especularán y te difamarán delante de cualquiera. Si tu jefe o el dueño de la compañía resulta ser uno de estos últimos, encontrarán la manera de eliminarte sin mencionar tu orientación sexual en forma directa. Eso es algo que pasa todos los días.

Veinte estados y el Distrito de Columbia prohíben la discriminación basada en orientación sexual en las empresas privadas: California, Colorado, Connecticut, Hawaii, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nevada, New Hampshire, New Jersey, New Mexico, New York, Oregon, Rhode Island, Vermont, Washington, y Wisconsin. Algunos de estos estados prohíben específicamente la discriminación basada en la identidad de género. También existe un decreto que prohíbe la discriminación basada en la orientación sexual en el gobierno federal. Sin embargo, no hay una ley federal que prohíba la discriminación contra los empleados gay. En treinta estados de EE. UU, es legal despedir a alguien basándose en su orientación sexual. En treinta y ocho estados, es legal despedir a alguien por ser transgénero.

traducción por marga
Leer el artículo original

Si te gustó este Post ¡COMPARTILO! xD

lo que ellas quieren nosotras queremos

Las lesbianas también existen
Extracto del articulo publicado en 'En lucha', Septiembre 2005
por Raquel Platero
Investigadora de la UCM y Presidenta de RQTR, Asociación de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales de la Universidad Complutense de Madrid
www.rqtr.org

Ni todas las mujeres tenemos las mismas necesidades, ni todas las lesbianas reclamamos lo mismo. Sé que no digo nada nuevo, pero dada la escasez de caras públicas, referentes, líderes o diversidad de discursos, es necesario que hablemos de qué queremos las lesbianas más allá de lo que a través de los medios de comunicación las lesbianas parecen ser o demandar.

Es hora de que se nos oiga mucho y con muchos discursos distintos sobre qué queremos las lesbianas, qué necesitamos transformar de nuestros entornos próximos para poder vivir mejor.

Desde los protocolos médicos y ginecológicos que asumen constantemente nuestra heterosexualidad, hasta la transformación de los modelos sociales que asumen que las mujeres —y por extensión las lesbianas— tenemos que ajustarnos a determinados patrones de conducta, aspecto, etc.

Es hora de que se amplíen la cantidad y calidad de imágenes sobre el lesbianismo.

Es hora de que se amplíen la cantidad y calidad de imágenes y voces que se divulgan sobre el lesbianismo, desde las mujeres que simplemente tienen sexo con mujeres, hasta quienes
reclaman el matrimonio —y si quieren por la iglesia.

Es importante dar cabida a la diversidad que formamos, desde los colectivos de lesbianas, de feministas, del movimiento LGTB, desde todo tipo de organizaciones pero también de personas que desde sus acciones cotidianas podamos transformar nuestra realidad.


Es importante hacer un esfuerzo para que no se catalogue el matrimonio gay como el fin de las reivindicaciones LGTB y nos preguntemos si con esto ya están cumplidas las demandas

de las lesbianas o si debemos hacer una reflexión más profunda del efecto perverso de invisibilización que puede tener.

Leer el artículo completo: http://www.felgtb.org/files/docs/33fdcf56fa3b.pdf


Buscando otro material me encontré con este artículo con el que coincido en parte, especialmente porque plantea el tema de la invisibilidad lesbiana, poniendo el foco en nosotras mismas, en cómo somos, en qué queremos y por qué estamos como estamos.

No pretendo desde acá escribir un ensayo que responda esas preguntas, pero sí destacar que lamentablemente
poco se ha avanzado en el terreno de la visibilidad lesbiana, más allá del esfuerzo de las militantes (movilizadas por causas más o menos genuinas), y que por el contrario, humildemente veo un -por lo menos extraño, si no peligroso- avance de la normalización, gestado y/o enquistado en el propio seno de la comunidad lesbiana, normalización en la que la autora citada pone como punto cúlmine el matrimonio gay, concepto con el que desde luego podemos o no estar de acuerdo.

Tanto se nos ha colado la
lesbofobia que ahora no solamente existe en casi toda lesbiana (como lesbofobia internalizada) sino que la comunidad lésbica en sí misma se ha vuelto lesbofóbica al punto que osar llamarnos a nosotras mismas 'lesbianas' o parecerlo (desde lo físico, la apariencia o lo actitudinal) es visto como algo no sólo indeseable sino hasta peligroso.

Si te gustó este Post ¡COMPARTILO! xD

Amazonia

Amazonia no es un lugar mítico donde las mujeres gobiernan sobre los hombres, sino un espacio simbólico donde las mujeres se gobiernan a sí mismas, un privilegio que nos ha costado mucho conquistar y que a pesar de las modernidades todavía cuesta vivir en el día a día.

Las lesbianas de este volumen son amazonas de la política, la enseñanza, el periodismo, la literatura... mujeres luchadoras que han preferido arriesgarse a decir lo que son y lo que piensan.

Lesbianas, sí, con toda la legendaria carga transgresora que esto comporta para la sociedad heterosexista, pero mujeres también, con todas las desventajas que supone no sólo estar fuera de la norma, sino tratar de vivir de acuerdo a las propias convicciones.

Lesbianas con rostro, con su propio lenguaje, con su pensamiento atravesando los márgenes e intentando llegar más lejos cada día y que quieren expresar sus reflexiones sobre este momento histórico para la comunidad LGTB en la sociedad española.

Lesbianas que hacen cultura, la única arma legal en el país de Amazonia para erradicar la homofobia.

Amazonia necesita más guerreras de la cultura, de la política, del deporte, del arte, de la música, del cine, de la televisión... Mujeres lesbianas que no se conformen con leyes que aprueben conductas normativas, sino que piensen y proclamen nuevas formas de entender la sociedad. Mujeres lesbianas que no van a esconderse nunca más.

Texto para la presentación del libro: Amazonia, retos de visibilidad lesbiana (Cultura, Homosexualidad y Homofobia. Vol. II), por Beatriz Gimeno Reinoso, Raquel Platero Méndez, Angie Simonis, Luz Sanfeliú, Paloma Fernández- Rasines, Carmen G. Hernández, Isabel Franc y Thais Morales, que aún no he tenido la suerte de poder leer.

Texto de Femiteca


Si te gustó este Post ¡COMPARTILO! xD

efímero

Lo efímero de un blog no se mide en su duración sino en la superficialidad de sus palabras.
marga dixit

Si te gustó este Post ¡COMPARTILO! xD

marga

Lesbiana, en pareja con Vero desde hace 13 años. Totalmente VISIBLE.
Luchando contra la homofobia.
Amante de los gatos y madre de tres (felinos). Linuxera novel. Atea y de izquierda.
/ desde Buenos Aires, Argentina.
» Ver el perfil completo

Mi cuenta en Twitter: @yomarga

    Archivo dle Blog

    ¡Gracias por seguir este Blog!

    POST-ROLL - Lo mejor de la red

    Somos

    Hay Mujeres: Feed

    Tip

    Si alguna vez no podés cargar este sitio probá anteponiendo www es decir http://www.hay-mujeres.blogspot.com en lugar del clásico http://hay-mujeres.blogspot.com

    Gracias María Elena Walsh


    1930-2011
    Gracias por darme mi primera canción y el primer espejo donde mirarme

    Actualizaron

    Licencia


    Creative Commons License