Me cuesta mucho poner en palabras lo que me ha dejado este 2009. Doy vueltas y vueltas en torno a la idea de postear algo relacionado con el fin de año, o con el año que comienza. Pienso probables posts de esos que nos dicta la mente mientras hacemos otras cosas. Pero nunca los escribo. No me animo a plasmar esos ingredientes explosivos de alegrías y amarguras intrincadas y a menudo descorazonadoras. No quiero terminar el año diciendo este país es un desastre, o la gente es estúpida o cosas semejantes. Me niego a que todo se vuelva gris y chato... Me resisto a perder las esperanzas. Por eso me ha parecido que sería mejor no postear nada (que es lo que he venido haciendo últimamente). Una alternativa tal vez más interesante -aunque para nada original- sería listar mis deseos para el nuevo año. Que podamos seguir gozando de la libertad de expresarnos. Que la gente se ocupe más de su vida que de la de los demás. Que los que debemos ocuparnos del bienestar de los otros lo hagamos desinteresadamente. Eso incluye a los gobernantes. Que la vida valga más que veinte pesos. La del que muere. Y la del que mata. Que dejemos de lado el pensamiento mágico y comencemos, mágicamente, a pensar.
ADVERTENCIA: este video no es apto para personas con epilepsia fotosensible.
León Gieco - Pensar en nada
Justo ayer me di cuenta
que sólo es cuestión de plata
mientras diez ventanillas cobran
una sola es la que paga
De como piensa la gente
a veces la diferencia
es tan grande que parecen
seres de alguna otra tierra
Y qué me dicen de esa casa sola
que se ve desde un avión
quizá en la soledad no haya dolor
de pensar, de pensar en nada
En la oficina del trabajo
llegando el año nuevo
todos se pelean por
ese maldito ascenso
Con la cuota de frustración
algunos la viven de rosa
la ciudad se pone grande
y cada vez más peligrosa.








