Tengo los años suficientes como para haber sido usuaria de todas las prestadoras de telefonía celular de este país y pocas cosas me sorprenden ya en cuanto a la 'calidad' de la atención al cliente... Dejando de lado facturaciones exorbitantes de llamadas que nunca hice y falencias groseras en la capacidad de comunicación en sí [recordarán el famoso y malogrado slogan de una compañía que ahora cambió de nombre: 'hablá con los sentidos'... (porque por teléfono no vas a poder hablar jamás)] me centraré en este caso en lo que ocurre -al menos es lo que ME ocurre- cuando llamo al servicio de atención al cliente de mi prestadora actual, PERSONAL*, y que no deja de sorprenderme.
Siempre me atienden mujeres. No puedo afirmar que todos los empleados en ese sector lo sean, pero dada la cantidad de veces que he llamado me inclinaría a pensar que contratar mujeres para 'atender al cliente' es una política de la empresa. Lo cual no tendría nada de malo, al contrario, si no fuera porque dicha preferencia está basada en la idea (que a estas alturas más que una idea me parece a mí un DECRETO) prejuiciosa de que todos los clientes de Personal somos hombres... **
Estas jóvenes mujeres están (casi escribo adiestradas) entrenadas para llevar adelante una conversación telefónica con sujetos del sexo opuesto. ¿Por qué lo afirmo? Porque de otra manera no se explica cómo es que cada vez que llamo me tratan de 'señor'... o al despedirse repiten un 'que tenga usted buenos días caballero' o cosas por el estilo. Bueno, podrán decirme ustedes, cualquiera confunde una voz por teléfono y nadie está exento de creer que habla con una mujer cuando en realidad habla con un hombre, o viceversa. Otras podrán argumentar que no existen 'voces femeninas' y 'voces masculinas', que eso es un prejuicio o un constructo y que de hecho, todos tenemos voces que podrían ser asignadas indistintamente a uno u otro género. Estoy de acuerdo. Con lo que NO estoy de acuerdo es con la política NO INCLUSIVA del servicio de atención al cliente al menos de esta empresa... ustedes me dirán si el fenómeno se repite en otras.
¿A qué me refiero con política no inclusiva? Por ejemplo a que el saludo de bienvenida involucre siempre la presunción de que del otro lado del teléfono hay un hombre:
-Buenos días SEÑOR habla fulana, ¿en qué puedo ayudarlo? o frases similares.
Por qué no decir en cambio:
-Buenos días soy fulana, ¿con quién tengo el gusto de hablar? Esta modalidad, que utilizan muchas empresas, nos permite presentarnos por nuestro nombre de pila, y, a menos que tengamos un nombre unisex, que los hay y varios, nos da la posibilidad en un altísimo porcentaje de los casos de identificarnos con nuestro género desde el vamos. Sin embargo, Personal no lo hace y da por sentado que cuando llamo, soy un hombre... Pero sigamos con el desatinado guión. Luego de haber dado ya el mal paso, el malentendido continúa con el requerimiento de una serie de datos personales para verificar la titularidad de la línea que por poco no incluye el número de CUIT... Ovbiamente allí pronuncio mi nombre completo y si bien mi primer nombre puede tener masculino, mi segundo nombre no, al menos yo no he conocido aún a ningún hombre llamado Isabel... En fin, no conforme con esto, la empleada continúa con su cuestionario cerrado (CERRADO en todas las acepciones de la palabra) pidiéndome que le confirme si está hablando con EL titular de la línea. Es verdad que bien podría estar usando el tan nefasto masculino genérico para referirse a mí, aunque por mis datos filiatorios ya haya advertido que soy una mujer. Esta teoría se desvanece con el saludo final que mencioné anteriormente.
Es decir que según mi entender, el servicio de atención a clientes de Personal presupone, prejuiciosamente, que no importa el género del titular de la línea simpre los llamados (ya sea por consultas, inconvenientes o cambios de configuaraciones de la misma) son realizados por un representante del género masculino... en el colmo de su machismo y heterosexismo, yo, cuando llamo a Personal, vendría a representar el papel de 'mi marido', jamás de los jamases se les pasa por la mente que puedo llegar a ser yo, una mujer que se ocupa de sus propios asuntos.
* Telecom Personal es una de las tres operadoras de telefonía celular que existen en este momento en la República Argentina.
** lo que implica tácitamente el bochornoso concepto de que las mujeres existimos para atender a los hombres.
según el DRAE:
discriminar.
(Del lat. discriminare).
1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.
Siempre me atienden mujeres. No puedo afirmar que todos los empleados en ese sector lo sean, pero dada la cantidad de veces que he llamado me inclinaría a pensar que contratar mujeres para 'atender al cliente' es una política de la empresa. Lo cual no tendría nada de malo, al contrario, si no fuera porque dicha preferencia está basada en la idea (que a estas alturas más que una idea me parece a mí un DECRETO) prejuiciosa de que todos los clientes de Personal somos hombres... **
Estas jóvenes mujeres están (casi escribo adiestradas) entrenadas para llevar adelante una conversación telefónica con sujetos del sexo opuesto. ¿Por qué lo afirmo? Porque de otra manera no se explica cómo es que cada vez que llamo me tratan de 'señor'... o al despedirse repiten un 'que tenga usted buenos días caballero' o cosas por el estilo. Bueno, podrán decirme ustedes, cualquiera confunde una voz por teléfono y nadie está exento de creer que habla con una mujer cuando en realidad habla con un hombre, o viceversa. Otras podrán argumentar que no existen 'voces femeninas' y 'voces masculinas', que eso es un prejuicio o un constructo y que de hecho, todos tenemos voces que podrían ser asignadas indistintamente a uno u otro género. Estoy de acuerdo. Con lo que NO estoy de acuerdo es con la política NO INCLUSIVA del servicio de atención al cliente al menos de esta empresa... ustedes me dirán si el fenómeno se repite en otras.
¿A qué me refiero con política no inclusiva? Por ejemplo a que el saludo de bienvenida involucre siempre la presunción de que del otro lado del teléfono hay un hombre:
-Buenos días SEÑOR habla fulana, ¿en qué puedo ayudarlo? o frases similares.
Por qué no decir en cambio:
-Buenos días soy fulana, ¿con quién tengo el gusto de hablar? Esta modalidad, que utilizan muchas empresas, nos permite presentarnos por nuestro nombre de pila, y, a menos que tengamos un nombre unisex, que los hay y varios, nos da la posibilidad en un altísimo porcentaje de los casos de identificarnos con nuestro género desde el vamos. Sin embargo, Personal no lo hace y da por sentado que cuando llamo, soy un hombre... Pero sigamos con el desatinado guión. Luego de haber dado ya el mal paso, el malentendido continúa con el requerimiento de una serie de datos personales para verificar la titularidad de la línea que por poco no incluye el número de CUIT... Ovbiamente allí pronuncio mi nombre completo y si bien mi primer nombre puede tener masculino, mi segundo nombre no, al menos yo no he conocido aún a ningún hombre llamado Isabel... En fin, no conforme con esto, la empleada continúa con su cuestionario cerrado (CERRADO en todas las acepciones de la palabra) pidiéndome que le confirme si está hablando con EL titular de la línea. Es verdad que bien podría estar usando el tan nefasto masculino genérico para referirse a mí, aunque por mis datos filiatorios ya haya advertido que soy una mujer. Esta teoría se desvanece con el saludo final que mencioné anteriormente.
Es decir que según mi entender, el servicio de atención a clientes de Personal presupone, prejuiciosamente, que no importa el género del titular de la línea simpre los llamados (ya sea por consultas, inconvenientes o cambios de configuaraciones de la misma) son realizados por un representante del género masculino... en el colmo de su machismo y heterosexismo, yo, cuando llamo a Personal, vendría a representar el papel de 'mi marido', jamás de los jamases se les pasa por la mente que puedo llegar a ser yo, una mujer que se ocupa de sus propios asuntos.
* Telecom Personal es una de las tres operadoras de telefonía celular que existen en este momento en la República Argentina.
** lo que implica tácitamente el bochornoso concepto de que las mujeres existimos para atender a los hombres.
según el DRAE:
discriminar.
(Del lat. discriminare).
1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.











